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Debida diligencia en América Latina: lo que revela la OCDE sobre los riesgos que aún no están gestionando las empresas

  • Foto del escritor: Estudio Serrano
    Estudio Serrano
  • 4 ago
  • 3 min de lectura

La debida diligencia se está convirtiendo en la prueba de fuego para la gobernanza corporativa en América Latina y el Caribe. Así lo revela la publicación de los resultados de la Encuesta 2025 de la OCDE sobre Conducta Empresarial Responsable (CER) en América Latina y el Caribemarcando un hito en la evaluación de la madurez operativa de la región. La encuesta recopiló respuestas de 526 empresas de 26 países y 13 sectores económicos.

El avance de regulaciones internacionales sobre sostenibilidad y debida diligencia en cadenas de suministro, especialmente en mercados como la Unión Europea, está obligando a las empresas latinoamericanas a fortalecer sus sistemas de gestión de riesgos. 

Los hallazgos ofrecen una radiografía sobre cómo la región está transitando desde un modelo de cumplimiento pasivo hacia un entorno de fiscalización y demandas de mercado mucho más sofisticadas. Sin embargo, persisten brechas en las cadenas de suministro y la transparencia que exigen una revisión inmediata por parte de directores y líderes empresariales.

A continuación, analizamos los tres hallazgos que están redefiniendo la gobernanza corporativa, la gestión de riesgos y el cumplimiento empresarial en América Latina:

1. El motor de la Debida Diligencia: Cumplimiento regulatorio vs. reputación

Históricamente, la Conducta Empresarial Responsable se consideraba una iniciativa voluntaria o estrictamente vinculada al marketing corporativo, pero los datos del año 2025 evidencian que el cumplimiento regulatorio ha pasado a ocupar un rol tan relevante como las consideraciones reputacionales.


  • El imperativo legal: Más del 80% de los encuestados señala que el cumplimiento de la regulación o las expectativas gubernamentales es la motivación principal para implementar procesos de debida diligencia. En Chile, el porcentaje asciende a 83,8%, reflejando una sensibilidad particularmente alta frente a las exigencias regulatorias y de mercado.


  • El valor de la marca: Cerca del 75% identifica la mejora de la reputación y la alineación con los valores esenciales de la empresa.


2. El gran punto ciego: El aislamiento de las cadenas de suministro

Uno de los resultados más alarmantes de la encuesta de la OCDE radica en el alcance real de las políticas de debida diligencia. Aunque el 60% de las empresas de la región afirma contar con una política de CER en vigor, su aplicación puertas adentro revela una preocupante fragmentación:


  • Enfoque interno: Un 25% de las organizaciones limita la cobertura de sus políticas única y exclusivamente a sus operaciones propias.


  • Desconexión con terceros: Solo un 20% (una quinta parte) de las firmas logra integrar exitosamente de forma simultánea sus operaciones propias y sus relaciones comerciales (proveedores y cadena de valor).


Existe una peligrosa "Paradoja del Cumplimiento". De nada sirve contar con una gobernanza interna robusta si los riesgos financieros, laborales o ambientales se transfieren ciegamente a los eslabones de la cadena de suministro. Para los inversionistas y fondos de financiamiento internacionales, una empresa es tan responsable como el más débil de sus proveedores.

3. La transparencia pendiente y los desafíos en los mecanismos de reclamación

El informe de la OCDE profundiza también en cómo las empresas miden y comunican su impacto a la sociedad y los fiscalizadores, evidenciando desafíos críticos en materia de rendición de cuentas (accountability):


  • Medición a medias: Más de la mitad de los encuestados realiza seguimiento a la implementación y efectividad de sus actividades de debida diligencia, mientras que alrededor de una cuarta parte no lo hace.


  • Déficit de divulgación pública: La transparencia sigue siendo una tarea pendiente. Tres quintas partes (60%) no divulgan públicamente información.


En la era de la fiscalización de precisión y los cruces automatizados de información, la falta de transparencia ya no se interpreta como resguardo de información, sino que puede representar un factor de riesgo.

De la reacción a la gobernanza preventiva

Los resultados de la Encuesta OCDE 2025 demuestran que la gestión legal y corporativa en la región exige mutar con urgencia hacia la proactividad. La gobernanza ya no consiste únicamente en reaccionar ante una citación administrativa o una demanda laboral; consiste en construir un expediente de defensa ex-ante y blindar la operación completa, incluyendo las relaciones con terceros.

Actualizar los manuales de gobernanza, auditar a los proveedores clave e institucionalizar canales de resolución colaborativa de conflictos ya no son lujos corporativos; son activos estratégicos indispensables para asegurar la continuidad del negocio, la protección del patrimonio y la competitividad en un mercado globalizado.

La encuesta confirma una tendencia que ya se observa en los mercados internacionales: la debida diligencia está dejando de ser una buena práctica voluntaria para transformarse en un estándar de gestión exigido por reguladores, inversionistas, clientes y entidades financieras. Para las empresas latinoamericanas, el desafío ya no consiste únicamente en cumplir, sino en demostrar de manera documentada que identifican, gestionan y monitorean los riesgos presentes en toda su cadena de valor.

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